El juego patológico (o ludopatía), es una enfermedad mental caracterizada por los siguientes síntomas: preocupación por el juego, necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero, fracasos repetidos por detener el juego, inquietud e irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el juego, utilización del juego como mecanismo distractor de los problemas cotidianos, intentos repetitivos de recuperación del dinero perdido, tendencia a la mentira para ocultar el problema o para conseguir dinero para seguir jugando, cometimiento en algunos casos de actos ilegales, pérdida de relaciones interpersonales significativas, oportunidades laborales o educativas por el juego, confianza en que los demás apoyarán las deudas que adquirió en el juego.
El juego patológico también conocido como ludopatía está descrito como una adicción no farmacológica, cumple con los criterios de tolerancia, dependencia y abstinencia; la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) lo incluye en el apartado de trastornos de control de impulsos. La prevalecía de juego patológico no está aún establecida en Colombia, pero se reconoce como causa cada vez más frecuente de consulta psiquiátrica. Particularidades de esta patología incluyen alta comorbilidad, y efectos en los campos laboral, familiar y judicial.
Actualmente, a pesar de ser clasificado por los manuales de clasificación en salud mental como un trastorno de control de los impulsos, la línea nosológica con mayor fuerza es la que considera a la ludopatía o juego patológico como una adicción caracterizada por un déficit progresivo en el control del impulso de jugar.