El tratamiento adecuado debe incluir medidas psicoterapéuticas, farmacológicas, terapia de pareja, terapia de familia, terapias individuales, grupos de autoayuda y asesoría financiera y judicial.
RECOMENDACIONES PARA MATRIMONIOS EN QUE LA MUJER TIENE PROBLEMAS CON EL JUEGO
1.
Las mejores madres también tienen problemas. El mejor ejemplo para los hijos no es tener problemas que tal vez una no puede solucionar sola.
2.
Ser jugadora no significa ser incompetente como madre, esposa, ama de casa, etc. Es signo de tener un problema que tal vez no puede solucionar sola.
3.
El manejo del dinero en la familia y de manera especial en las familias con problemas de juego es una área muy importante y sensible. El objetivo es desarrollar la confianza y la autonomía, y no la persecución o la critica. El control en el manejo del dinero solamente podría conseguirse sobre la base del respeto y el cuidado máximo de la dignidad de la persona que juega.
4.
El esposo no es culpable de la adicción de la esposa, aunque puede ayudar a que la situación mejore sensiblemente. La dinámica de la culpabilización mutua no es muy útil.
5.
Ayudar a la mujer que juega no quiere decir asumir las responsabilidades de ella, sino ayudarla a reflexionar sobre el modo que estaba realizando las cosas.
6.
Hablar con los hijos sobre el problema suele ser una ayuda para tranquilizarles y ayudarles a que cuenten con mas herramientas para comprender y colaborar sin que tengan que sentirse como amigos o enemigos.
7.
La ludopatía es un problema al que se llega involuntariamente.
8.
Nadie quiere se adicto, ni perjudicarse o perjudicar a los otros.
PREGUNTAS REFLEXIVAS
A LA JUGADORA
¿Qué cosas han cambiado de mi vida desde que empecé a jugar?
¿En que debería cambiar para mejorar mi vida?
¿Qué espero de los demás ante la situación en que me encuentro ahora?
¿Tener problemas con el juego, significa ser mala madre?
¿Con que relaciono mi dificultad para controlarme y que debo hacer?
¿Qué cosas me ayudarían a dejar de jugar?
AL ESPOSO
¿Sería diferente como afrontaría el problema del juego si yo fuera el jugador?
¿Como me siento de ser esposo de una jugadora?
¿Estoy ayudando a mi mujer o más bien me estoy protegiendo a mi mismo?
¿Me siento responsable de su problema? ¿y de su rehabilitación?
¿Será que puedo respetarla como esposa y madre a pesar del problema del juego?
A LOS HIJOS
¿Qué hace a mi madre tan frágil al juego?
¿Qué tendré que hacer por mi madre para que deje de jugar?
¿Qué me gusta de mi madre independientemente del juego?
¿Que tendré que hacer para que las relaciones entre mis padres estén mejor?
¿Cómo podría hablar con mis hermanos del problema del juego de mi madre?
¿Para que y porque debo hacer de madre cuando mi propia madre tiene problemas con el juego?
Las reflexiones son posibilidades. No hay soluciones únicas.
Bibliografia: Miguel Garrido, Pedro Jaèn y Ana Domínguez. 2004. Ludopatía y relaciones familiares. Editorial. Paidos.